En «React de verdad» aprendiste useState y a mantener un dato en pantalla. Ahora la distinción que ordena todo lo demás: no todo el estado es igual.
Hay datos que son tuyos y viven en el navegador: si un menú está abierto, lo que llevas escrito, qué pestaña miras. Es el estado del cliente. Aparece al instante, lo cambias tú y desaparece al recargar.
Y hay datos que son una copia de algo que vive en un servidor: la lista de pedidos, tu perfil, los mensajes. Es el estado del servidor. No es tuyo, es prestado. Se queda viejo, otra persona puede cambiarlo mientras miras, y llega con retraso, así que tiene que contar también con la espera y con el fallo.
Tratar los dos igual —meter la copia del servidor en un useState y creer que ya está— es el error que pudre una app según crece: datos que no se refrescan, pantallas que mienten, botones que hacen doble.
Guárdalos como dos cajas distintas en la cabeza. El cliente es rápido y frágil. El servidor es lento y compartido.
En las próximas lecciones: pedir esos datos bien, formularios que llevas tú, contexto sin abusar, enseñar el resultado antes de que llegue, que la pantalla no se congele y cargar solo lo que hace falta.